Esperando turno para tocar. Sevilla, nov 07 – Canon 400D, 10-22, ISO 200, f10, 1/200s, flash
No: robar fotos en la calle como si de un detective privado se tratase es lo más alejado de la fotografía de retratos que uno se pueda imaginar. Hay varias formas de tomar buenos retratos en la calle, pero casi todas se resumen en una: habla con la persona que quieres fotografiar. Si esa persona no mira a tu cámara o tu cámara no pasa de una instantánea, no habrá química. Y si no la hay, no habrá foto que merezca la pena.
En mi haber cuento con innumerables anécdotas, pero siempre se resumen en lo misma: si vas a fotografiar a una persona o varias, habla con ellas, comenta, explica, cuenta y si les convences tienes foto. Y si no, sigue tu camino. En el fondo, conversación y más conversación. Pero sobre todo tiempo para dedicarle a la persona que será el protagonista de tu foto.
¿Unos consejos?
1.- empieza a practicar con tus amigos y familiares. Se trata de que te sueltes en encuadres, manejo de la cámara y sobre todo entender y recoger la mirada de las personas
2.- a la calle a tomar fotos: cuando creas que tienes un retrato acércate y pide permiso, cuéntale a esa persona porqué lo vas a hacer. Te dice no: gracias y sigues tu camino. Te dice sí (sí, la gente dice sí aunque cueste creerlo), compones la foto, tienes todo a punto y disparas. Lo mínimo es enviar las fotos por correo después. Saca lo mejor de esa persona y le tendrás un gran retrato con toda seguridad
3.- ¿teleobjetivos en la calle? ni se te ocurra: un 50 o un 85mm es lo más que se debería usar, porque tratamos de meter a la persona en su ambiente. Así que focales cortas, educación y algo de sicología con las personas, mucha sonrisa y a conseguir las mejores fotos.
Si de verdad te gusta la fotografía en la calle merece la pena asumir estos planteamientos. Tratamos de conseguir buenos retratos, no robados que nos paguen en revistas del corazón…
Fotografía cortesía de Mauro Fuentes, Madrid 08
Imaginemos que una marca nos invita a la presentación de un vehículo de gama media y el responsable de la presentación hace continuas referencias a que el coche es inferior al modelo superior de esa misma marca: sería cuando menos chocante, ¿verdad?
Pues ese fue el leit motiv de la presentación a la que el otro día tuvimos la oportunidad de asistir en Madrid de la mano de Casanova Foto. La gente de Canon nos contó por activa y por pasiva lo buena que es la Canon 5D mkII y lo mala que es al mismo tiempo, si la comparábamos con el buque insignia, la 1Ds mkIII. En bonito berenjenal se ha metido Canon, por su procastinación de estos últimos años.
Gracias los que me habéis aportado vuestra opinión, que me ha servido de ayuda para decidir que hacer con el blog. Decisión tomada: sigo. Pero sí quiero darle un cambio de rumbo con temas más personales y otros más variados. En fin, esto es adictivo y no se puede dejar con tanta facilidad ;-)
De momento un pequeño apunte, sobre temas que vendrán:
La clave de una fotografía de impacto es la luz, como queda demostrado ¿o no? ;-)