Comienza hoy el Evento Blog España (EBE) en su cuarta edición. El EBE se caracteriza por dos cosas, la primera ser la mayor y mejor conferencia sobre temas de la web social en España, con ponentes de primer nivel y la segunda un gran centro de relación entre personas durante apenas tres días. Se respira un ambiente de camaradería único en ese lugar.
Y yo añadiría que es un lugar único para hacer fotografías: retratos y fotos de ambiente muy especiales durante esos días. El vídeo que os traigo es una muestra de las fotos tomadas durante los años 2007 y 2008, una selección que cabe en sesenta segundos, más dos de los créditos. Aderezadas con la música de los Titiriteros de Binefar. Espero que os guste ;)
Los tubos buscando su camino – Canon 1D, ISO 200, EF 17-35 f 2,8, f 13, 1/400
El glamour que suele acompañar a la fotografía en la mente de los aficionados está a menudo lejos de la disciplina de la fotografía industrial. Sin embargo, en mi experiencia trabajando para clientes, descubres que en muchas ocasiones en un reportaje de fotografía industrial hay mucho recorrido para tratar de conseguir la foto “diferente”.
En el caso que ilustra esta entrada es el de una empresa que se dedica a moler piedra para obtener diferentes productos que se utilizan en innumerables situaciones. La fotografía formó parte de un catálogo de productos y servicios. Y en las dos sesiones que tuve que realizar para conseguir el volumen suficiente de fotografías, hubo varias ocasiones para probar encuadres y perspectivas.
Los silos apuntando al cielo – Canon 1D, ISO 200, EF 17-35 f 2,8, f 13, 1/800
Encuadres cerrados y forzados para conseguir puntos de fuga en la imagen, contraste entre el cielo y los elementos de la fábrica… cuando se trabaja sobre los elementos que tenemos a nuestra disposición es relativamente fácil encontrar composiciones que resulten fotogénicas, más allá de la mera descripción de los elementos que componen la instalación del cliente.
encuentro en el metro de Moscú, Marzo 2002 – Canon 1D, ISO 1000, EF 17-35 f 2,8, f 2,8, 1/60
El reparo o la vergüenza suele ser uno de los impedimentos principales para los fotógrafos aficionados, a la hora de tomar fotos en lugares públicos. Sin embargo, es conveniente superar ese reparo, para fotografiar en lugares donde lo habitual es encontrar gente.
En esta foto la idea era mostrar el encuentro de la gente que se desplaza habitualmente en el metro de Moscú. Si somos residentes en alguna ciudad con metro, posiblemente tengamos el ojo habituado a este tipo de situaciones y en nuestro recorrido habitual no lo encontremos especialmente fotogénico, pero eso lo hace más interesante de fotografiar: sacarlo del contexto conocido y mostrarlo de una manera diferente.
Con este tipo de luz no debemos esperar maravillas en cuanto a colores y calidad. Es más, necesitaremos el ISO más alto y el objetivo más luminoso que podamos tener, junto con un mínimo de técnica que nos permita llevar la cámara dispuesta a disparar en cuanto visualicemos la foto.
Choque de colores. Mar Muerto, Jordania diciembre 2005- Canon 1Ds mk2, EF 135 f2.0, ISO 160, f 8, 1/500
Decir que el Mar Muerto en Jordania, un lago en realidad situado cerca de 400 m. bajo el nivel del mar, es único está lejos de la exageración. La concentración de sales que se da en sus aguas han hecho de las mismas uno de los lugares por excelencia para el tratamiento de los problemas de la piel. Flotar en sus aguas es una sensación sin igual.
Pero no queda ahí la cosa: desde el punto de vista de la fotografía el juego que nos puede dar es muy grande. En esta ocasión me llamó la atención lo simple y poderoso de la combinación de colores. Blanco frente a verde. La sal que se ha depositado durante años en sus rocas, frente al color verde de sus aguas densas como ninguna debido a la sal.
El sol falso en Kom Ombo. Egipto febrero 09. – Nikon D700, nikkor 14-24 2,8, ISO 3200, f 6,3, 1/15
Sólo hay dos momentos realmente indicados para fotografiar: el amanecer y el ocaso. Durante esos periodos del día, la luz juega a nuestro favor: modela los sujetos y protagoniza las fotos. El resto del día, el sol no hace más que “aplastar” los detalles de lo que fotografiamos. Pero claro, no siempre se tiene la luz a favor, sobre todo en un viaje de una semana recorriendo un lugar.
Ese fue el caso del viaje a Egipto, donde durante el día puedes llegar a visitar 2 ó 3 templos y no siempre con la luz que nos interesa. El templo de Kom Ombo no es uno de los más vistosos a visitar en Egipto, ni de lejos: en mal estado de conservación, pequeño, está en franca desventaja con los grandes templos. Sin embargo coincidió la caída de la tarde y dio mucho juego desde el punto de vista fotográfico.
En concreto esta foto está tomada aprovechando uno de los focos que alumbran el templo. La idea era “simular” una puesta de sol. En todo caso el resultado es llamativo. Por cierto: el 14-24 f2,8 de Nikon es una óptica única en estas situaciones, sin apenas reflejos internos.
El cielo y el mercado. Asuán, Egipto febrero 09. – Nikon D700, nikkor 14-24 2,8, ISO 200, f 5,6, 1/1000
Decía Lau-Chan de esta foto en Flickr, que el “cielo solo se merecía ya la foto”. No puedo estar más de acuerdo. Paseando por el mercado de Asuán, que arquitectónicamente hablando no es nada del otro jueves, me encontré esta foto una vez que fui capaz de dejar de mirar los cacharros de todo tipo que la tiendas te ofrecen.
Me llamó la atención lo “aborregado” del cielo y las posibilidades que el angular me ofrecían. No había sol, pero eso era precisamente lo que convertía la foto en algo diferente. El resto fue fue encuadrar y disparar.