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23 Enero 2012 | Publicado por Juan Luis Polo

Comprar y vender equipo de ocasión es una práctica habitual cuando eres aficionado a la fotografía. Recuerdo como si fuese ayer las tardes pasadas en la tienda de José Luis Mur, Fotocasión, buscando éste o aquel objetivo de ocasión imposible de conseguir en ningún otro sitio. Tiempos lejanos en los que este tipo de tiendas, como Casanova Foto en Barcelona, se convertían en lonjas fotográficas de los aficionados, deseosos de vender y comprar nuevo equipo. Más allá de ellos sólo había espacios de clasificados en papel en las revistas especializadas, para que los particulares pudiesen anunciarse.
Sin embargo el tiempo de la exclusividad en la compraventa para estas tiendas acabó cuando internet entró en escena. La llegada de iBazar y su posterior compra por eBay, por poner un ejemplo, junto con la fuerza y difusión que los foros verticales de fotografía han alcanzado, dieron paso a una nueva situación en el mercado de ocasión: la de la transacción directa entre aficionados.
Arrancaba esta entrada con la captura de un pantallazo de Fotonatura.org, en el que una persona anima a otros a ayudar a salvar el tablón de anuncios. ¿Por qué? Porque en el transcurso de las últimas semanas, se están denunciando posibles casos de estafa: alguien consigue que se abone la transacción por adelantado, sin enviar el producto según lo acordado.
¿Cómo hacer para que nuestra compra o venta no acabe en una situación así?
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17 Noviembre 2011 | Publicado por Juan Luis Polo
Me gustan muchos de los ebooks que se publican en Craft & Vision. Un lugar que descubrí en 2010 y al que acudo con frecuencia a comprar novedades. Reconozco sin ruborizarme, que soy de los que me gusta pagar por el trabajo que otros realizan.
Este ejemplar, “Close to Home” de Stuart Sipahigil es un libro particularmente inspirador en una manteria sobre la que yo he reflexionado en otras ocasiones en Enfocando: las mejores fotografías pueden estar no muy lejos de tu residencia habitual.
Somos los humanos unos seres con tendencia a creer que la hierba es más verde al otro lado de la valla. Añoramos viajes fantásticos para poder desplegar nuestra capacidad fotográfica como nunca antes habríamos sido capaces. Sin embargo a la vuelta de una oportunidad así la realidad nos suele volver a poner a ras de suelo, lejos de la nube en la que nuestra imaginación nos había elevado: las fotos realizadas pueden ser igual de buenas (o malas) que las que hacemos a diario. Eso sí, con motivos llamativos por lo poco vistos.
La fotografía es básicamente aquello que cada cual quiere que sea, sin necesidad de complicarnos. Pero cuando buscamos “elevar” nuestra capacidad fotográfica, hay consideraciones básicas que tener en cuenta:
- La técnica SÍ es importante. Por más que los fabricantes se arroguen la responsabilidad de crear cámaras fáciles de usar, conocer y dominar la técnica nos dará libertad para conseguir mejores resultados. De lo contrario nuestras fotos serán como las de los demás, ya que es el fabricante el que dicta que se puede conseguir.
- La práctica conduce a la virtud. Como en casi toda actividad humana, practicar, reflexionar sobre lo obtenido y actuar en consecuencia para mejorar nos hará mejores fotógrafos. Por ende, la constancia será otro de los elementos a tener en consideración. Arrancar hoy para abandonar mañana, se convertirá en fuente de frustración.
- Poner fácil la práctica será primordial. Si sólo practicamos cuando salimos de viaje y esto ocurre en contadas ocasiones, las malas noticias son que no tendremos interiorizado no ya el manejo del equipo, si no la visión para conseguir encuadres y detectar oportunidades.
- Nada más fácil para practicar que el lugar en el que vivimos. Es de sentido común que donde más tiempo pasamos sea el lugar ideal para practicar. Nuestro propio hogar, el parque al lado de nuestra casa, los edificios que componen la ciudad, las personas que pueblan nuestro entorno…
Ansel Adams realizó muchas de sus fotografias junto al lugar al que vivía. Tal vez por eso tenía una opinión muy clara: “Sólo tienes que vivir y la vida te dará fotografías”
En Enfocando | ¿Qué te inspira para hacer fotos? 1 y 2
2 Noviembre 2011 | Publicado por Juan Luis Polo
El mar de nubes – Nikon D3s, 70-300 VR, ISO 200, f11, 0,5s – © Juan Luis Polo
Me cuesta creer que mi última entrada en este blog sea del 3 de agosto… ¿Cuándo me olvidé de escribir en Enfocando? ¿cuándo se acabó la inspiración que me ha permitido compartir tantos y tantos momentos durante estos años? En honor a la verdad no he dejado de escribir durante estos meses pero la temática ha sido bien diferente: un libro que versa sobre la actividad principal de nuestra empresa y que verá la luz en enero de 2012. Ese es uno de los motivos, pero no el único. De hecho no el principal.
La fotografía como ejercicio visual, como modo de reflejar nuestra visión de lo que nos rodea no ha cambiado tanto en estos últimos años. Sin embargo la forma en que recogemos los momentos pero sobre todo cómo los compartimos, sí. Cuando abrí por primera vez una cuenta en Flickr, me parecía que asistía a una revolución, a un antes y un después debido a la forma en que podía compartir mis fotos. Y pensé que nada volvería a ser igual. Cuando a día de hoy compruebo que mis fotos llegan antes a Instagram que a Flickr, qué pueden estar hechas con algo que antes considerábamos “teléfono” que usamos como cámara de fotos, pero que en realidad es un mini ordenador, soy consciente de que la revolución no ha hecho más que empezar.
Viendo anochecer – Olympus PEN EPL2, ISO 1000, f 10, 1/800 – © Juan Luis Polo
La fotografía considerada “seria” por los aficionados, la que para ser ejercida necesitaba de una parafernalia de medios deslumbrante, de hecho la que yo aprendí cuando tenía 15 años y he disfrutado durante todo este tiempo, está siendo desplazada de manera inexorable por una nueva forma de hacer fotos y compartirlas. La “cámara de foto” como herramienta en la que depositábamos mucha de la pasión y la esperanza de conseguir una foto reseñable, está quedando relegada a un segundo plano por su ineficiencia a la hora de compartir las fotografías que se obtienen con ellas. Se graban en una tarjeta huérfana de componente social, que necesita demasiado tiempo y trabajo adicional para llegar a ser compartida con otros. Y da lo mismo el tipo de cámara que sea, el modelo de almacenamiento es el mismo.
La foto que hago con una cámara “tradicional” pierde la inmediatez de la que disfruta la que realizo con un iPhone. Y esa inmediatez, que permite satisfacer el momento en el que queremos compartir una foto para recibir la aprobación de los demás, está marcando el camino de la fotografía tal vez sin ser conscientes de ello. De hecho mi última foto subida a Flickr es de mayo de 2011, sin embargo mi actividad en Instagram es casi diaria viendo y comentando las fotos de la gente que sigo. Y es así por la inmediatez y facilidad para conectar con otras personas que ofrece. En el fondo, muestra la tendencia percibida como amenaza por los profesionales de la fotografía en la abundancia de contenidos: una vuelta de tuerca más a la “venganza del aficionado” que los medios sociales han traído. La sencillez del proceso permite que el talento de miles de persona salga a la luz, sin que la herramienta sea un condicionante para ello.
Media luna, media nube -Nikon D3s, 70-300 VR, ISO 3200, f11, 0,4s – © Juan Luis Polo
Y con este panorama ¿qué futuro le espera a este blog? Incierto, en honor a la verdad. Mi interés por compartir fotografías y los “me gusta” recibidos en los medios sociales, satisfacen de largo la necesidad más primaria que se esconde tras el acto de compartir. Y se suma a ello que el día a día hace muy complicado sacar más tiempo para alimentar este espacio, sobre todo porque en mi caso me gusta escribir la historia detrás de las fotos y eso conlleva un esfuerzo adicional. Y mi percepción más sólida me dice que con el ruido actual de contenidos en torno a la fotografía, poco o nada más puedo aportar.
¿Cuál es vuestra visión sobre la fotografía y el camino que está tomando? ¿qué os motiva? ¿cómo hacéis fotos? ¿las compartís…? Me interesa mucho vuestra opinión, porque lo más seguro es que la mía esté “desenfocada”, quién sabe ;-)
27 Junio 2011 | Publicado por Juan Luis Polo
El círculo de luz – Leica X1 ISO 800, f2,8, 1/500 – © Juan Luis Polo
Un mes de junio con menos tiempo del esperado y por ello con un retraso en la segunda entrega de mi prueba de la Leica X1. Sin embargo para compensar la tardanza, he tenido la oportunidad de comparar la X1 con una Olympus EPL2, una cámara que parte con un desventaja clara en cuanto al tamaño del sensor (la mitad de un formato completo) frente a la X1 (APS-C) ¿o tal vez no tanta desventaja?
Manos en la masa: ¿qué calidad de fotos se puede esperar con una X1?
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16 Agosto 2010 | Publicado por Juan Luis Polo

Hace un mes “caí” en la web de Craft & Vision, que vende ebooks relativos a fotografía y vídeo y me decidí a comprar varios de ellos. Empecé leyendo el que firma David duChemin relativo a la visión en fotografía. David escribe un blog con regularidad y parte de los contenidos de su blog son los que puedes encontrar en el ebook. En términos generales me ha parecido una lectura enriquecedora, porque se centra en algo en lo que creo a pies juntillas después de 20 años haciendo fotos: la visión es básica.
David une “visión” a un concepto tan básico como pasión. Nuestra fotografía no será fascinante si no la llenamos de pasión y trabajo duro: tiene que ser lo que respiramos, comemos, lo que más nos gusta, lo que nos hace repetir una foto una y otra vez hasta que refleja nuestra visión… no es fácil hacer de nuestras fotos un “arte”, un producto que sea reconocido como tal.
Muchos de las personas enganchadas a la fotografía ponen grandes dosis de pasión en como van a adquirir éste o aquel objetivo, cómo van a conseguir ésta o aquella cámara, como van a mejorar su post-proceso con éste o aquel ordenador más potente… coincido plenamente con David cuando comenta que eso no es fotografía, son compras, adquisiciones que nos dan placer, pero no tienen que ver con la fotografía como medio de mostrar nuestra visión. No hay atajos en esto de la fotografía entendida como resultado, no hay más que horas, esfuerzo, trabajo, reflexión, aprendizaje de la visión de otros fotógrafos… desgraciadamente los atajos que los fabricantes de equipo nos venden, no funcionan para ir en esta dirección.
Adictos al “cómo” y no al “por qué”: otra de las reflexiones que me llaman la atención de este libro es acerca de como los aficionados a la fotografía estamos siempre pendientes del “cómo” se hizo ésta o aquella imagen en vez de “por qué”. Más atentos a que equipo o velocidad se utilizó que al motivo detrás de la toma de una fotografía. Dejando de lado la visión, la pasión que nos debería alimentar, en pos de la afición por la tecnología.
Unas reflexiones que me apetecía compartir con vosotros sobre que nos motiva o podría motivar a perseguir de manera casi “enfermiza” que cada foto sea un reflejo de nuestra forma de ver las cosas, de nuestros pensamientos, en definitiva menos unido al tipo de cámara que usamos y más cercano a nuestra forma de ver las cosas: única. Porque en el fondo esa es la clave, en mi opinión: somos únicos y podemos reflejarlo en nuestras imágenes. Eso sí: será un duro trabajo ;-)
24 Mayo 2010 | Publicado por Juan Luis Polo
La bóveda fantástica. Leeds, Inglaterra, 2009 – Nikon D700, 14-24 f2,8, ISO 1600, f8, 1/320
¿Por qué deberíamos concentrarnos más en nuestra capacidad y menos en nuestro equipo? Cuando se es aficionado a la fotografía, tarde o temprano uno se ve atraído por el más potente de los cantos de sirena: la necesidad de comprar, renovar o ampliar nuestro equipo fotográfico. Es la típica situación en la que “él que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”. Pero leyendo el artículo que publica Steve Berardi en PhotoNaturalist uno vuelve a reflexionar sobre cuanto de necesario es el nuevo equipo, tan atractivo siempre, para consolidarnos como un buen fotógrafo. El autor desgrana unos puntos sobre los que argumenta el título de partida:
1.- La visión es mucho más importante que el equipo:
¿No os ha pasado que alguien vea una foto nuestra y diga “vaya cámara que tienes”? Es frustrante hasta cierto punto que alguien vea una foto nuestra y se fije en la cámara, o piense sobre ella, antes que la verdadera habilidad tras una imagen bien realizada, que no es otra que la visión del fotógrafo capaz de hacer posible la foto. La cámara sólo estaba allí para permitirnos plasmar nuestra visión.
2.- Menos equipo significa menos peso en la espalda:
No sé cuál será vuestra experiencia, pero la mía es que cada año que pasa, menos peso es mejor. El problema de cargar con los fantásticos objetivos que las marcas nos venden como imprescindibles para conseguir esta o aquella imagen, es indudablemente que suelen ser los más pesados y los más caros. Sin embargo, otro mundo es posible: probad a salir con una cámara y un sólo objetivo. Es sorprendente lo poco que nos limita la mayor parte de las veces
3.- Un importante ahorro de dinero:
No me gusta entrar en este terreno, porque soy de la opinión de que cada uno es libre de gastar el dinero en aquello que le place. Dicho esto, es verdad que la fotografía, sobre todo la basada en las marcas principales y sus equipos reflex, son un pozo sin fondo a la hora de gastar.
4.- Nos obliga a sacarle todo el partido al equipo que ya tenemos:
Esto es clave: todo el equipo nuevo que compremos no suplirá ni una sola de las carencias que tengamos en los aspectos más básicos para fotografiar: visión, composición, comprensión del color… En realidad estos aspectos deben abordarse sin una cámara en la mano. Hay que hacer muchos deberes primero, para que cuando el equipo llegue a nuestras manos le sepamos sacar todo el partido, no sólo a nivel técnico.
Aprender a sacar todo el partido al equipo que tenemos es una asignatura pendiente en muchas ocasiones (y yo me incluyo entre los primeros). Pero mejorar nuestras ideas y creatividad, viendo muchas fotos y analizándolas, es prioritario.
5.- Menos equipo significa que hay espacio para otra cosas:
Si no llevamos tanto equipo fotográfico, ganamos espacio para otras cosas que lo mismo son interesantes llevar…
En fin unas reflexiones basadas en el sentido común más habitual, que conocemos y valoramos, pero sobre el que en ocasiones es conveniente insistir. Aunque sólo sea para que distingamos necesidad real de necesidad inducida por los efectivos equipos de marketing de las marcas ;-)
Vía | PhotoNaturalist