La larga sombra. Agosto 05
Canon eos 1D mk2, 17-40 f4, 1/100 y f 11, ISO 400, en prioridad de apertura. La medición de la luz se hizo sobre la zona iluminada, para cerrar al máximo el fotómetro. Con todo se puede ajustar la exposición a posteriori, si trabajas con raw.
Aislados del resto de la escena. No soy un fan de la foto de producto, pero tengo excepciones. En esta ocasión la toma era un poco especial por el objetivo utilizado, un 90 descentrable, lo que permite jugar con el enfoque, sin necesidad de retocar a posteriori en el ordenador (mi máxima sagrada: el resultado se obtiene en la toma). Esperar hasta que la luz sea la deseada y a disparar:
Angel eyes. Marzo 06
Canon 1Ds mk2, con un TSE 90mm, f2,8, velocidad 1/100 segundo, ISO 320. El objetivo está descentrado hasta conseguir el efecto deseado en el desenfoque.
Eso dice el cuento, leyenda y las múltiples adaptaciones. Tal vez aquel día estuve más cerca de conseguir encontrar el tesoro, no lo sé:
Al final del Arco Iris, Tossa de Mar. Agosto 05
Canon 350D con un ef 24mm f2,8, 1/30s y f6,3, ISO 800. Procesado en Aperture.
No soy de seguir causas, perdidas o no, pero me parece bien la iniciativa. Así que aquí va mi contribución:
Tejera Negra, Guadalajara oct05
Sí, los captadores digitales tienen “ruido”. Sin entrar en disertaciones técnicas, los captadores digitales se llevan mal con el ISO alto, sobre todo porque ese aumento en la capacidad para registrar luz, se consigue mediante el aumento de señal en el captador, lo cual conlleva un aumento del ruido. Pero ese no es motivo suficiente para dejar de utilizar un ISO más alto que el que sería deseable.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es que el valor de 100 ISO ya genera ruido. Probad a hacer una foto a un elemento oscuro y lo veréis. Lo segundo es que el “ruido”, grano o como lo queramos llamar, no arruina ninguna foto. Ninguna. Lo que arruina las fotos es que no transmitan sensaciones. Lo que mata a una foto es que te deje indiferente. A mí me gusta que me emocionen las fotos, me da igual el ruido.
Si con todo, te pone nervioso ver grano o ruido en tu foto, empieza por “exponer a la derecha”. Capta tu foto, un punto y medio aproximadamente, por encima de lo que te pediría la escena. Cuando más tarde proceses la foto (por favor, siempre en RAW) en tu ordenador, podrás “descontar” ese punto y medio, dejando la foto como originalmente querías tenerla. Y de esta manera habrás evitado parte del ruido, aún usando un ISO alto.
Un ejemplo realizado por mí:

La foto está tomada con una 1Ds2 a 500 ISO, 1/125 y f3,2 con un objetivo EF 50mm. Es un fichero RAW , procesado como los de esta comparativa en Aperture.
A continuación un recorte de la misma foto:

En ella se puede observar el grano, ruido, que produce el uso del ISO alto, en situaciones de poca luminosidad.
Ahora una foto, cuya exposición ha sido modificada en la toma:

La exposición ha sido de 1/30 y f3,2 con el mismo objetivo y cámara.
Una vez que la foto la he “corregido” al procesar el fichero, devolviéndole 2 puntos de exposición, el resultado es este:

Practicamente idéntica a la que enseñaba en primer término, sin embargo si nos acercamos como lo hemos hecho arriba, el resultado será éste:

Como podréis observar comparando los dos recortes, hay una considerable cantidad menos de ruido en la segunda foto. Abriendo la toma y cerrando después al procesar.
Los dos recortes juntos para que los podáis comparar mejor, primero la toma tal cual, segundo la toma abierta dos puntos y corregida en Aperture:


Ahora bien, es una técnica que precisa de ensayo y error. Y de conocer y dominar el histograma, porque esa será la guía para saber si exponemos en exceso o no. Si nos pasamos y quemamos la foto en exceso, no habrá procesador RAW que nos salve.
Así que ya sabéis porque no me da miedo el uso del ISO alto…
De la misma sesión. La clave en aquel lugar para mí fueron los reflejos y su arquitectura:
El Hemisferic y amigos. Julio 07
El planteamiento similar a la foto anterior Sólo que en este caso he optado por dejar más fría la luz, o sea, he trabajado un balance de blancos en torno a 3.500º Kelvin.