Azul, Guadalajara. Marzo 2010 – Olympus PEN EP-1, 14-42 f3.5-5.6, ISO 400, f5,6, 1/15s
No recuerdo desde hace muchos años un invierno tan lluvioso como éste que acabamos de finalizar. Basta con salir al campo, casi cualquier campo, para descubrir charcas y pequeñas lagunas por doquier. A la caída de la tarde, por uno de mis lugares habituales, descubrí la combinación de cielo y agua que recogí en esta foto. Podría ser un lugar muy al norte de Europa, pero es muy cerca de Madrid.
El tono que la Olympus me ofreció era el azul de su balance de blancos automático. Y me pareció perfecto para plasmar lo que mis ojos veían, la unión de cielo y tierra gracias al agua que encontraba. El formato elegido fue la proporción de 16:9 que empieza a ser tan habitual en nuestros días llenos de multimedia.
La pirámides en El Cairo y el dios sol – Nikon D700, 14-24 f2,8, ISO 200, f13, 1/500
De vuelta tras siete días muy intensos recorriendo Egipto junto a Pedro Jareño. Siete días que han dado para una aproximación muy completa, pero a todas luces insuficiente: un país con semejante historia a sus espaldas llevaría años conocerlo a fondo y explotar todas sus posibilidades, aunque sea desde el punto de vista fotográfico.
¿Cuál es mi impresión del país? ¿qué oportunidades fotográficas hemos tenido? Si me dedicas unos minutos trataré de responder a estas cuestiones… Continuar leyendo… →
Un flamante 14-24 f2,8 junto a un 20-35 f2,8 ambos de Nikon.El primero es lo que se suele denominar “estado del arte”: el angular más nítido que en estos momento se fabrica para una cámara reflex. Tiene todo lo que se puede pedir, apertura constante y motor de enfoque ultrasónico. El segundo un veterano abuelo dentro de la línea de Nikon, que ya no está en producción. Enfoque mediante el motor de la cámara y eso sí, apertura constante también.
El primero es realmente un 14 mm al que Nikon ha conseguido que llegue hasta 24 mm. Aparatoso y pesado, pero una gozada las imágenes que se pueden conseguir con él sobre una cámara de formato completo. El segundo menos pesado y menos aparatoso, pero con un rango muy aprovechable porque llega hasta los 35 mm, una de mis focales preferidas. El primero con un coste de 1.400 euros y el segundo por unos 350 euros.
Cuando la semana pasada acudí a recoger mi equipo Nikon a Casanova Foto, el 14-24 era una elección segura; pero vi el 20-35 en la vitrina y no me pude resistir a llevarme los dos y probarlos uno junto a otro. El caso es que yo le veo un uso concreto para los dos…
¿He comentando alguna vez que me enamoran los zooms angulares? ;-)
Fotografía cortesía de Mauro Fuentes, Madrid 08
Imaginemos que una marca nos invita a la presentación de un vehículo de gama media y el responsable de la presentación hace continuas referencias a que el coche es inferior al modelo superior de esa misma marca: sería cuando menos chocante, ¿verdad?
Pues ese fue el leit motiv de la presentación a la que el otro día tuvimos la oportunidad de asistir en Madrid de la mano de Casanova Foto. La gente de Canon nos contó por activa y por pasiva lo buena que es la Canon 5D mkII y lo mala que es al mismo tiempo, si la comparábamos con el buque insignia, la 1Ds mkIII. En bonito berenjenal se ha metido Canon, por su procastinación de estos últimos años.
La más barata posible. Si eres un aficionado o un posible proyecto de aficionado a la fotografía y buscas adquirir una cámara reflex, hazte un favor y compra la más barata posible. ¿Por qué?, además de estar haciendo un favor a tu bolsillo, estarás a salvo de un mercado convulso, el de las reflex digitales, que en el plazo de apenas seis años está dejando unos cuantos cadáveres en su camino.
Desde que se lanzaron las primeras reflex digitales allá por el año 1999 hasta este momento, dos han sido los principales caballos de batalla de los fabricantes: el tamaño del sensor y los formatos de grabación de los ficheros. Respecto del tamaño del sensor ha sido una batalla continuada para llegar hasta donde estamos: el sensor de tamaño completo. Y por el camino todas las marcas han tratado de vendernos de una u otra manera las bondades de un sensor limitado, normalmente con factor de multiplicación 1,5 ó 1,6 de tal modo y manera que las focales de los objetivos que hemos utilizado toda la vida, sobre todo los que hemos hecho mucha fotografía en formato de película, se convertían en focales imposibles, perdiendo potencia los angulares y ganándola los teleobjetivos. Pero no había más remedio que comprar esas cámaras, porque en el mejor de los casos, para adquirir una con el sensor completo había que desembolsar casi 3.000 euros.
Canon fue, junto con Contax, de las primeras marcas en ofrecer un formato “full frame” o capaz de replicar el tamaño de las películas de 35 mm. Ahora se ha sumado Nikon y en breve lo hará Sony. ¿Y que pasará con los formatos con multiplicación? Pues nadie lo sabe a ciencia cierta: los sensores más pequeños siguen siendo baratos de producir y por ende, seguirán en el mercado orientados a los aficionados. Sin embargo en el terreno profesional, las marcas que quieran competir no tendrán más remedio que ofrecer formato completo.
Así las cosas, si optamos por un formato con multiplicación, tendremos que adquirir objetivos adaptados a esos formatos (un zoom 17-25 que se comporta como un 28-90, por ejemplo), que el día de mañana si optamos a un formato completo no nos valdrá. Y sin embargo adquirir una cámara de sensor de 35mm hará que tengamos que desembolsar una bonita suma de dinero, que nos dejará tiritando una buena temporada. Para que luego fabricantes como Nikon se permitan el lujo de defender a capa y espada el formato “four thirds” (cuatro tercios), mientras lo que de verdad quieren es desarrollar 35mm… y los usuarios comprando lo que el marketing de los fabricantes ofrece como la solución de futuro.
Así que si no os dedicáis a la fotografía profesionalmente o no tenéis necesidad de lucir palmito, cuando tengáis que comprar una cámara haceros un favor: elegir la más económica posible; son tiempos convulsos y las marcas están rehaciendo sus formatos. No vaya a ser que el placer de hacer fotos lo estropeen los fabricantes y sus formatos.
Y, haceros otro favor, no dejéis de leer el estupendo post (artículo en realidad) que Valentín Sama ha escrito al respecto en su blog. Del que os extracto un pequeño párrafo:
Personalmente auguro una “fullframemanía” (FFMNIA): en general, muchos sueños frustrados para aquellos que no puedan llegar a adquirir una de esas cámaras con al menos uno de los costosos objetivos capaces de darles servicio dignamente. Mientras no aparezca otra cosa, las D3 y las D700 serán “las reinas de la noche”, gracias a su excelente rendimiento a altos ISO.